Alegoría

>> miércoles, 26 de agosto de 2009

Creo que lo que mejor define cómo me siento es: fuera de lugar. En el trabajo, por la calle, con amig@s... conmigo misma... Supongo que esto último es la raíz del problema.

Empecé a ser consciente de ello la noche del sábado. En cuanto terminó la parte relajada de la noche y el número de personas y decibelios, así como la temperatura y el alcohol, aumentaron, empecé a sentir que no era mi sitio. Quizás una de las razones sea que el cansancio -físico y mental- lo empaña todo y el trabajo aumenta en relación directamente proporcional. El final del túnel se antoja lejano todavía.

A veces me da la impresión de estar viviendo una especie de versión contemporánea del "Mito de la caverna". Como si desconociera la existencia de una realidad superior y mejor o no supiera llegar a ella a pesar de conocerla, o hasta ahora hubiera vivido las sobras de un banquete, convite de timadores disfrazados, negocio de falsos ídolos que mi propio miedo ha engordado.

Ahora sólo veo sombras, y no se puede decidir basándose en sombras, engañan al sentido de la vista, y si siempre has visto sombras, ¿cómo vas a reconocer la realidad? No se puede decidir sin ver la luz que hace que esas sombras se proyecten sobre las paredes de la indecisión y el desconocimiento. No se puede tomar una decisión sin conocer la SALIDA de la caverna.

Las exposiciones alegóricas, como todo, dependen de la interpretación que se les dé. Ojalá hallar soluciones a algunos problemas fuera tan fácil como abrir una puerta antipánico.


Toca seguir caminando...

>> domingo, 16 de agosto de 2009


Cerrado por reconstrucción

>> miércoles, 5 de agosto de 2009


Eterno Retorno

>> martes, 21 de julio de 2009

Pensar que un instante puede repetirse sin fin, una vez tras otra a lo largo de la eternidad, tiene cierto punto romántico. Pensar que volveremos a este lugar, a este momento o a un momento especial, a ser lo que somos y a sentir lo que sentimos, que volveremos a encontrarnos, volveremos a vivir...

Es como una esperanza de continuidad, de permanencia, de inmortalidad. El anhelo de tener para siempre los momentos vividos... Un ciclo que se repetiría eternamente, perpetuándose en el tiempo. Una vida en un Universo Pulsante.


«Elige de forma que si tuvieras que volver a vivir toda tu vida de nuevo, pudieras hacerlo sin temor». ("Eterno Retorno". Nietzsche).


Sombras nocturnas

>> lunes, 20 de julio de 2009

Posé mis dedos sobre el teclado del ordenador. Sentí de nuevo el impulso y la necesidad de escribirte, de imaginarte. Vino a mi mente la imagen de un horizonte, lejano e intocable, como tú. Pensé que quizá te he escrito demasiado y te has cansado de leer, o tal vez no haya dejado señales suficientes en el camino para que llegues hasta mí. Qué más da, sea como sea, no estás.

En el exterior todo está en calma y oscuro, por lo que se ven perfectamente las estrellas. Ha refrescado, así que me pongo la chaqueta antes de salir. Huele a noche de verano, a madrugada. De vez en cuando se oye el ruido de algo que cae contra el suelo, son las frutas maduras de los árboles del parque que se aloja en el interior del recinto en el que trabajo.


Después de un rato de charla con la compañera que trabaja en el edificio de al lado, vuelvo a mi puesto. El consejo "no tomes ese café, es una bomba" fue posterior a su ingesta, así que ahora toca infusión...

Amanece. Ya se oye el canto de los pájaros que se desperezan en las ramas de los árboles o sobre las cornisas y el ruido de algunos coches. La ciudad se despierta, bosteza, los sueños llegan a su fin ahogados por la ducha y el café y sustituidos por las noticias del periódico. Sin embargo, para mí el día está terminando. Pronto llegaré a casa y me acostaré con la esperanza de dormir un par de horas antes de levantarme para empezar cuanto antes un nuevo día, y no sólo una noche más de trabajo. Con la esperanza de verte de nuevo en mis sueños. Pese a todo, me gusta trabajar de noche.

Acaban de dejar el periódico en la entrada. Lo recojo y lo dejo en su sitio. No suelo leerlo, nunca he tenido esa costumbre, no me gusta. Será esta una de las razonas por las que tardo en enterarme de lo que sucede en el planeta. Eso, y que suelo estar inmersa en mi propio mundo, perdida en los confines de una tierra que nunca me han prometido y que sólo será mía cuando las fantasías se conviertan en realidades.

¿Será tuya esa silueta que siempre veo en la lejanía? ¿Serás tú quién se cuela en mis sueños últimamente?